
Me hablas del tiempo y el tiempo duele.
Ese tiempo perdido, esa búsqueda tan desnuda del tiempo. La sensación de haberlo abandonado y de que nunca volveremos a recuperarlo.
El tiempo extraviado, tan vulnerable a los recuerdos y sin embargo
es en nuestras vidas tan solo un pequeño seísmo que la vida convierte
en terremotos devastadores. El tiempo que nos roban. El tiempo ajeno...
Podemos sentir el tiempo como una náusea o como una bella mariposa,
pero siempre como náufragos que avistasen islas maravillosas
pero que saben que nunca podrán llegar a ellas.
















