miércoles, noviembre 23, 2005

Anochece


Así anochece en la Ciudad de Agua,
secretamente, oculta,
abrazada a su lenta cabellera,
segura de su noche.

Escucha como duerme aún la piedra,
como fluyen las calles
en el azul cobalto de sus aguas
lisas, casi inmóviles,

excitadas por la madre monja.
Luego la calma quiebra
entre las manos líquidas de los muros,
mansos y desnutridos.

Se desangra el cielo en paz,
pierde lo que al nacer fue diminuto.
Han callado los verdes escalones,
el ave hurga en la muerte.


© Lisola

1 comentario:

Anónimo dijo...

Te está quedando fenomenal. Ánimo.

Lienzos (Ana), cosas del destino, mi nombre es Ana. Un saludo.