sábado, diciembre 03, 2005

Venice

















Sólo yo conozco el aire que oscurece
la boca desnuda y absoluta.

La frontera imaginaria que impone
su mentira.

Ir hacia cualquier lugar donde la tierra
se recueste.

Huir del grito que visita las arenas.

Tropieza el frío en la ventana
y en mis dedos.

© Lisola

No hay comentarios: