sábado, noviembre 25, 2006

Ella



Como nocturnas aves. Largas anguilas blanquecinas
sobre el pecho resbalan. Una luciérnaga aparece
en su frente. Sus hojas llora un sauce
sobre ella y su pena silenciosa.

G. Heym.


Ella

vive

en el fondo del lago

visible sólo para la bruma

donde el aire es fácil

y la noche dulce.


Ella

y sus manos

y una orquesta de grillos

y un piano blanco de hojas.


Ella

se viste con pausa

se vuelve visión

vidriera en el agua.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Blog arriba como toca, acorde a tu poesía.
:¬)

almena dijo...

qué gusto volver a encontrar en su sitio tus palabras
:)

besos!

Ogigia dijo...

es muy bueno, lisola, en serio, me gusta...

Gonzalo Villar Bordones dijo...

el agua, se ocupa de nuestra pureza, de nuestra libertad.