
Ni una hoja en el puño cerrado,
ni un girasol en el templo,
ni una lágrima que inunde el aire.
Ni la dulcísima paz de la tierra,
Bajo la llama muda de un ángel caído.
Ni la inocencia de la nieve,
sobre las pupilas.
Sólo grandes cisnes resucitando,
en el inmáculado segundo
que precede a la noche.
4 comentarios:
el cisne maquilla los lagos.
un muy bonito blog, de verdad!
http://comounarbol.blogspot.com
(pasaté por aquí y dejamé algún regalo, un abrazo)
Precioso Lisola. Me encanta ese ballet, alguna vez escribí sobre él (http://epentoni.blogspot.com/search?q=habr%C3%A1s+amado) pero el tuyo me gusta más.
Me gusta mucho, Lisolita, como siempre... además es sereno y meno smelancólico
Ni la inocencia de la nieve,
sobre las pupilas.
bien logrado
Saludos
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