martes, junio 05, 2007

El lago de los cisnes.




Ni una hoja en el puño cerrado,
ni un girasol en el templo,
ni una lágrima que inunde el aire.

Ni la dulcísima paz de la tierra,
Bajo la llama muda de un ángel caído.

Ni la inocencia de la nieve,
sobre las pupilas.

Sólo grandes cisnes resucitando,
en el inmáculado segundo
que precede a la noche.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

el cisne maquilla los lagos.

un muy bonito blog, de verdad!

http://comounarbol.blogspot.com
(pasaté por aquí y dejamé algún regalo, un abrazo)

Anónimo dijo...

Precioso Lisola. Me encanta ese ballet, alguna vez escribí sobre él (http://epentoni.blogspot.com/search?q=habr%C3%A1s+amado) pero el tuyo me gusta más.

Ogigia dijo...

Me gusta mucho, Lisolita, como siempre... además es sereno y meno smelancólico

fap dijo...

Ni la inocencia de la nieve,
sobre las pupilas.

bien logrado

Saludos