
Como las lilas,
como las lilas,
que intuyen el final del mar,
la impaciencia del ángel
por brotar del árbol.
Como las lilas,
y el viento en el armiño,
y el rostro, luz, carne, lazo
de luz que reluce un instante,
desde los hombros hasta el centro
de la hoja.
Como las lilas pequeñas
que asaltan la desnudez y brotan
sobre la siembra de la mano.
Como las lilas milagrosas,
que levantan sobre el muro
el gesto vivo, los ojos,
el olvido en la quietud
misteriosa y completa
de una sombra sin su dueño.
1 comentario:
Hum, este misterioso cuadro, el de la dama del armiño, que se supone, la esposa del greco...y qué poema ten extraordinario
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