miércoles, febrero 21, 2007


En la noche, desentarrando sombras,
turbias en el agua, rubias en los pies,
he regresado a ese lugar hermoso
al que nunca he de volver.
En la noche, he vuelto a cerrar el libro,
apurado el licor, trazado el último
dibujo, guardado la última semilla,
en una pequeña cajita de cedro.
Y he tirado la llave,
al cristalino fondo
del lago donde anida
la media luna,
o el tiempo que envejece junto a mí.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Como siempre me gusta y me gusta...¿desentarrando?

almena dijo...

Siempre que esa llave no guarde la pluma de la que sale tu poesía.

:)

Un abrazo