
En la noche, desentarrando sombras,
turbias en el agua, rubias en los pies,
he regresado a ese lugar hermoso
al que nunca he de volver.
En la noche, he vuelto a cerrar el libro,
apurado el licor, trazado el último
dibujo, guardado la última semilla,
en una pequeña cajita de cedro.
Y he tirado la llave,
al cristalino fondo
del lago donde anida
la media luna,
o el tiempo que envejece junto a mí.
2 comentarios:
Como siempre me gusta y me gusta...¿desentarrando?
Siempre que esa llave no guarde la pluma de la que sale tu poesía.
:)
Un abrazo
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