lunes, enero 01, 2007



Entre las aguas del Palacio da Pena,
una palabra, el aire, un signo,
una silueta ajena a la tierra,
el purgatorio de los cisnes ligeros,
una mujer de espaldas y a oscuras
en su caja de resonancia.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Entre las aguas del Palacio da Pena, puede ser, sí, a la vez cada una de esas cosas.
:)

Un beso!

Anónimo dijo...

La última vez que estuve en Sintra, asomado al balcón del limonar de la Quinta de Sete Ais, creí ver una bandada de peces amarillos cruzar el horizonte.

Esa noche comprendí que era mi frio reflejo quien realmente se asomaba...yo también estaba de espaldas.

Los peces nadaban al otro lado del azogue.

El sol se ponía en bermellón.

Gracias por evocar.

Anónimo dijo...

Me gusta, me gusta mucho