domingo, abril 02, 2006

Violinista azul



Lúcido infinito.
Lúcido como una estatua evaporada por la lluvia.

Una frente de vértigo,
después la sombra de los moribundos
amanece en su inmortal avenida.

Después,
la catarata de luz sobre los lirios
o el exilio viviendo de su gloria.

Y en medio una torre aislada en su pureza.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Precioso lugar, te felicito.
Un abrazo.