
Me he despertado en la noche flotando en el sepia de las medusas,
al este de los vientos que ahogan mi sombra, soñando
con un trono rojo y un hogar blanco.
Me he despertado en la noche con los pies helados
y una hoguera en las manos y un delfín en la boca,
masticando la sangre del tigre que sonríe ante mi muerte.
La espiral sobre el lecho y el corazón sobre el tiempo
hacen un hueco en la honestidad de mi sábanas.
He cruzado la línea que separa un golpe de rosas
de esta pequeña pluma que me escupe.
Sin mi sombra
seré pasto de los peces que naufragan en mi ombligo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario