domingo, octubre 07, 2007

Trayecto




Cómo se desprende la palabra
de los rubios trayectos,
del color de las vidrieras...

no, no pronuncio la palabra
que me haría dividir las aguas
y beberlas y escribirlas y recorrerlas
con el pulgar goteando en la noche.

No, no te pronuncio y me quedo
en la uña, en el primer deslizamiento
de la uña arañando la separación
del tacto.

Vuelvo a ser un fragmento de silex.
Vuelvo y agito mi cabeza y los verbos
se quedan dentro de la luz, de la luz,
de todas las grietas.

Vuelvo y dosifico la paz
y la adelgazo hasta que sangra por mí
y acaso ardiendo, me deslizo por el borde
de la palabra cáliz y seco mis labios
con su filo cortante y silencio mi huida,
antes de que el barro tome forma
y amarillee o ennegrezca,
entre los escombros de los trenes

desocupados.

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