martes, mayo 01, 2007

Vincent van gohg




Cuando el tiempo pase
con su caudal de tiempo
y la memoria sea
un agua inmóvil.

Cuando tus pasos
ya no contengan más eco
que el de las hojas de otoño
puras y extrañas
elevandose en el aire
y en tu brillante forma
se iluminen las ánimas.

Cuando la vida no tenga pecho
y el ojo viva en la tumba
descubrirás mi nombre
bajo una cruz de piedra
entre los muros que cuida el ángel.

Cuerpo sin luz,
callado fuego nacido.

1 comentario:

Ogigia dijo...

Cuerpo sin luz... A veces, cuando te leo, quiero escribir...