sábado, julio 08, 2006

La casa gris



Esta noche
el incansable fondo
del armario
gime
con su cansada orquesta
de gritos centenarios.

Busca
el silencio primitivo
el baile desnudo
de la voz
en la madera.

La sed de la lluvia
en el espejo.

Formas que se unen.

Expiración de sombras
en fuga

hacia la cicatriz
de los desvanes

hacia el final piadoso
de la luz.

©

3 comentarios:

almena dijo...

Ese nuestro "cuarto de atrás" a veces tan rebelde a dejarse ordenar...
Me gusta muchísimo tu poemama, Lisola.
Evolucionando desde el gemido hasta la luz.

Feliz fin de semana.
Y un beso

Ogigia dijo...

La verdad es que me sorprenden, mucho, tan agradablemente, los registros formales que tienes....Estos versos, ahora, ligeros, breves.. Un abrazo

Isabel Barceló Chico dijo...

Un poema muy bonito, lisola. Me gusta la sencillez y expresividad de todo él. Te felicito. Saludos cordiales.